lunes, 13 de diciembre de 2010

Con billeteras más fuertes en dólares, los argentinos ya "saborean" su veranito en el exterior

Caminar por playas caribeñas o ir de shopping por Miami dejó de ser un lujo para pocos, gracias al billete verde planchado y a  salarios más altos en moneda dura.

Con billeteras más fuertes en dólares, los argentinos ya "saborean" su veranito en el exterior
En momentos en los que hay sobreabundancia de dólares en el mundo y los billetes verdes tienen como destino a los países emergentes, el Gobierno se encontró frente a una situación inusual: aquello que antes faltaba, hoy sobra, y por demás.
En efecto: las divisas estadounidenses, que hasta hace no muchos meses escaseaban, comenzaron a brotar con fuerza de la canilla del campo. Este fenómeno se acopló al contexto internacional y es así como la abundancia se convirtió en un dolor de cabeza para el Banco Central, dado que pasó de "rezarle" a la soja, a tener que emitir pesos para recolectar los dólares de la plaza local y evitar así que el tipo de cambio se desplome.
En otras palabras, el Gobierno busca a toda costa evitar convertirse en el "próximo Brasil", que hoy debe lidiar con un "súper real" que genera quejas continuas desde todo el arco industrial.
En base a los datos oficiales disponibles, este año el gasto de los argentinos en el exterior, en concepto de "viajes", está aumentando a una tasa del 15% en dólares con respecto al año pasado.
Y, de mantenerse estos niveles, en todo 2010 aquellos que cruzaron la frontera por negocios o por placer, habrán gastado la friolera de u$s5.100 millones.
¿Cuánto representa esa cifra? Ni más ni menos que cuatro veces más que los ingresos provenientes de todas las ventas de carne argentina al mundo durante este año.
Además, desde el sector turístico estiman que, gracias al efecto de que los argentinos se sienten "más ricos en dólares", entre enero y diciembre saldrán a girar por el mundo medio millón más de personas que las registradas en 2009, año en el que unos 5 millones de residentes decidieron tomar un avión, un barco o un micro para salir del país.
Guido Glikin, gerente general en Argentina de Despegar.com, compañía que realiza cerca de 200.000 operaciones anuales -entre paquetes, tickets aéreos y reservas hoteleras-, aseguró que "este año estamos creciendo a una tasa muy alta, de dos dígitos y, sin dudas, este verano vamos a registrar un nivel sin precedentes en la cantidad de transacciones".
En la misma línea, Ricardo Roza, presidente de la Asociación Argentina de Agencias de Viajes y Turismo (AAAVYT), destacó que los operadores del sector esperan un fuerte aumento de la actividad con respecto al 2009, al tiempo que destacó el nivel de preferencia que están registrando los destinos en el exterior.
Por su parte, Rubén Sánchez, gerente de la agencia de turismo Majes, que opera en San Isidro desde hace 20 años y organiza los clásicos "tours de compras" a Miami, aseguró que hoy se registra "una tasa de crecimiento inusitada en la cantidad de operaciones"."Este verano va a ser récord absoluto", aseguró.
De turistas "gasoleros" a viajeros top
Al analizar esta tendencia, marcada por millones de argentinos saliendo al exterior, Adrián Rosanzki, economista jefe de Delphos Investments, destacó que "en los últimos años, los salarios de buena parte de los argentinos, lograron mantenerse e incluso corrieron por encima de la inflación".
De este modo, "con un poder adquisitivo fortalecido, a pesar de la suba de precios, y sin tanto temor a perder el empleo, es lógico que los turistas vuelvan a pensar en el exterior a la hora de veranear".
En la temporada alta de 2005, cuando todavía estaba en plena vigencia el modelo "K" con un tipo de cambio competitivo, viajar al Caribe era un lujo que sólo podían darse unos pocos.
No es para menos: un profesional que en ese entonces ganaba $2.900, para comprar un paquete de una semana all inclusive en Punta Cana de u$s1.800, al tipo de cambio de ese entonces, necesitaba desembolsar casi dos mensualidades.
Sin embargo, los tiempos cambiaron para este potencial turista argentino, dado que, tomando como referencia las mejoras salariales que se otorgaron -de acuerdo a la consultora Mercer-, ese empleado hoy necesita trabajar apenas un mes para darse ese gustito.
Y a esto se suma que hay destinos paradisíacos que, por efecto latente de la crisis internacional y la caída del turismo europeo, en algunos casos registran precios más bajos que los de hace cinco años.
En este sentido, Rosanzki destacó que "playas clásicas para los argentinos como Miami hoy están muchísimo más al alcance de la clase media".
Como contrapartida, Sánchez, de Majes Turismo, sostuvo que "los precios en el mercado doméstico están subiendo considerablemente y se está achicando la brecha. Para este verano, en los destinos más top, por ejemplo, se esperan aumentos del 15 al 30%".
Al respecto, consideró que "la inflación está generando que, año a año, cada vez haya más argentinos que, al comparar precios, prefieran poner un poco más de dinero pero tener vacaciones en playas caribeñas".
Las tarjetas, al "rojo vivo"
Una muestra irrefutable de este furor por descansar en arenas blancas en el exterior o salir de shopping por los diferentes malls que ofrecen ciudades como Miami, está en que el saldo de las tarjetas de crédito en dólares -es decir, por consumos fuera del país-, se encuentra en niveles récord desde el fin del 1 a 1.
En efecto: los argentinos acumularon, durante los primeros días de octubre, una deuda de u$s151 millones, un 40% más que en el mismo período de 2009, cifra que además resulta diez veces superior a los registros de ocho años atrás, cuando las compras fronteras afuera se desplomaron por la devaluación.
El siguiente gráfico es más que elocuente:
Desde el Banco Credicoop destacaron que el porcentaje de usuarios de tarjetas que realizan consumos en el exterior, hoy por hoy, ronda el 10% y que el monto promedio por cliente es de u$s425.
Rosanzki no anduvo con rodeos: "Estamos volviendo al ´deme dos´", en referencia a los años noventa, cuando desde cada avión procedente de Miami los pasajeros descendían con numerosas valijas cargadas de indumentaria y electrónica. Incluso, en aquella época se daban casos de turistas que posponían compras en la propia Argentina para realizarlas en el país del norte.
A la hora de explicar las razones de este fenómeno, los expertos apuntan a un indicador clave:el tipo de cambio real bilateral con respecto al dólar, es decir, el que considera los índices inflacionarios tanto de la Argentina como de Estados Unidos.
El mismo deja en evidencia que, en términos reales, se está muy lejos del 4 a 1 que hoy rige nominalmente. En efecto: dicha relación es de apenas $1,25 pesos por divisa estadounidense.
Y, según el analista de Delphos Investments, "las proyecciones indican que el año próximo esa diferencia desaparecerá hasta regresar completamente a la paridad real que regía durante la convertibilidad".
Fuente: iProfesional

1 Comentario:

Martin dijo...

Este año por suerte tuve una mejor en mi negocio y pude viajar para este fin de año, algo que no esperaba a principio del 2010. Me encuentro en Texas disfrutando con mi familia de unos bellos dias en los mejores hoteles en texas.Que ganas que llegue el 2011!

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